La estatua muestra al arcángel en una pose valiente y triunfante, típica de su papel como líder de los ejércitos celestiales y vencedor de las fuerzas del mal. Viste una armadura celestial, detallada con precisión, que brilla con un acabado dorado y plateado, lo que representa su naturaleza divina. La armadura está adornada con intrincados diseños de querubines y motivos sagrados que resaltan su santidad y pureza. El arcángel sostiene en su mano derecha una espada flamígera, simbolizando su papel como el guerrero divino que combate a las fuerzas del mal y protege a la humanidad. En su mano izquierda, lleva un escudo con el emblema del triunfo, demostrando su invencibilidad y protección divina. Medida aprox. 30 cm.